UN JARDÍN TROPICAL A ORILLAS DEL MEDITERRÁNEO
La naturaleza, la luz del sol, el color de las flores y el sonido del agua crean un refugio para perderse, respirar y disfrutar en más de 20.000 m² donde el mediterráneo florece. Un paisaje vivo que acompaña cada estancia y conecta el hotel con el mar, la playa y la esencia más serena de Marbella.
Caminar por sus senderos es descubrir un paisaje que cambia con cada estación: palmeras, ficus, magnolias, buganvillas, jazmines y lavanda se suceden entre rincones de sombra, bancos y pequeñas pausas para sentarse, leer o simplemente contemplar.
Al atardecer, el aroma de la dama de noche y la lavanda acompaña el paseo mientras la luz dorada se filtra entre las copas de los árboles.